Terremoto en en Perú
Hoy se cumple una semana desde el fatídico miércoles 15 de Agosto. Parecía una normal noche invernal y mucha gente saliendo del trabajo, regresando a casa sin tener idea de lo que ocurriría; creo que para muchos contemporáneos fue una "Horrible - Nueva" experiencia, puesto que el último recuerdo de algo parecido fue en el 70 y pues… nada puede describir por completo el pánico y la angustia que se siente ante la incertidumbre de los segundos que parecen años y todo lo que puede pasar por tu mente en esos segundos, sobre todo cuando, como me paso a mi, estas lejos de casa y te preguntas como estará la gente que quieres y solo deseas que el carro corra todo lo que pueda para llegar lo más rápido posible y saber que todo eta OK.
Pero, con mucho pesar tengo que decir que, para muchas otras familias este incidente de la naturaleza no tuvo un final feliz y así recuerdo a toda la gente que vive en Cañete, Ica, Chincha, Pisco, Castrovirreyna y otros pueblitos afectados. Ellos estan pasándola re mal, pendientes de cuando será la enésima réplica y a correr porque sabe Dios que pared se puede desmoronar ahora que todo esta endeble y que lo poco que no cayó puede hacerlo en cualquier momento; aparte de eso creo que lo más triste es que han sufrido la pérdidas de sus familiares, sus casas y de esa "parte" de sus vidas que no volverá a ser igual jamás.
Ahora, por todos lados escuchamos: "Dona algo", no se pide nada extraordinario, solo que hagas lo mismo que te gustaría que hicieran contigo en un momento difícil como este. No voy decir que hay que olvidar lo que pasó, solo diré que es el momento de entender que la solidaridad es más que creerse buena gente por dar algo o que es una muestra pública de afecto.
Mis mejores deseos y la esperanza que me hace escribir hoy, este con todos los damnificados, pues sé que de una u otra manera: Todo mejorará. Un abrazo fuerte!
Una frase clásica para empezar a hablar de lo que sea… y es que no se si ya se han dado cuenta pero hoy descubri que todos usamos un, por así decirlo, tipo de cuña para empezar a contar nuestras cosas o que tal nos fue en el día.